Capítulo 1: La Evolución de la Economía Argentina
Introducción
En la primera mitad del año 2009 la economía argentina continuó acusando el impacto del recrudecimiento de la crisis financiera internacional y la estatización de los fondos de pensión, situaciones que no obstante haber sucedido durante la segunda parte del año 2008, siguieron afectando el comportamiento de los mercados a lo largo de varios meses. Adicionalmente, el proceso electoral que culminó con las elecciones legislativas de fin de junio, agregó cierta dosis de incertidumbre que provocó volatilidad en los mercados financieros, salida de capitales y el estancamiento de los depósitos y préstamos bancarios.
A partir del segundo semestre del año, los mercados se estabilizaron, los depósitos retomaron su senda creciente en un contexto de tasas de interés sostenidamente descendentes, y el crédito aceleró gradualmente su crecimiento en un contexto de debilidad de la demanda que no le permitió reproducir los niveles de incremento que había registrado hasta promediar la segunda parte de 2008.
A diferencia de lo que sucedió en crisis anteriores, la combinación de la elevada liquidez con que cuentan los bancos, un manejo prudente de las principales variables monetarias y cambiarias durante el período por parte de las autoridades y una eficaz administración del riesgo crediticio, han posibilitado que el sistema financiero en esta oportunidad resultara un amortiguador de la crisis más que un factor de diseminación de la misma expandiendo sus consecuencias negativas al resto de la economía y, en particular, a la producción y el empleo.
La segunda mitad del año comenzó con el reemplazo de varios Ministros, incluyendo al Jefe de Gabinete y al titular de Economía, y con el anuncio del gobierno de que lanzaría una oferta de canje de la deuda soberana todavía en cesación de pagos, como parte de una iniciativa que debería culminar con la colocación de deuda nueva en los mercados financieros en condiciones más favorables que las vigentes hasta entonces.
Por otra parte, la economía comenzó a recuperarse en gran medida como resultado de un contexto económico internacional que sigue favoreciendo a la economía argentina tanto en lo que se refiere a los términos de intercambio como a la demanda de los países vecinos, la perspectiva de una cosecha récord y la ausencia en el país de los problemas de endeudamiento que en otros países han condicionado la recuperación de sus economías luego de la crisis financiera que afectó al mundo durante los últimos dos años.
En ese contexto, la demanda agregada comenzó a recuperarse sostenidamente impulsada por la mejora de las expectativas de los consumidores -cuyo reflejo fue la brusca disminución de la salida de capitales- y otros factores que, como es el caso del deterioro de las cuentas públicas derivado del rápido aumento del gasto público y mejoras salariales superiores al incremento de la productividad, derivaron en la reaparición de presiones inflacionarias más intensas y generalizadas.
Hacia fines del año, el Poder Ejecutivo lanzó un nuevo subsidio de carácter generalizado para los hijos menores de 18 años de los grupos familiares que se encuentren desocupados o se desempeñen en la economía informal, cuya erogación no estaba explicitada en el presupuesto presentado para el año 2010 y, posteriormente a la finalización de la sesiones ordinarias del Congreso Nacional, creó por decreto de necesidad y urgencia un fondo para garantizar el pago de la deuda pública con parte de las reservas de libre disponibilidad del Banco Central de la República Argentina. El conflicto institucional y político suscitado por la segunda de las iniciativas derivó en la salida del presidente del Banco Central interrumpiendo, a su vez, la tendencia claramente positiva que se había instalado en los mercados financieros con posterioridad a las elecciones legislativas de junio de 2009.
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