Gabriel Ribisich, quien fuera CEO del Citibank en la Argentina, falleció el primero de junio último. A raíz de ello, el Presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina escribió la siguiente carta en su homenaje.

Siempre es difícil despedir a un amigo. Cuesta asumir la realidad del tiempo agotado, en tu caso seguro con demasiada antelación. El saber que no te vamos a tener más hace que surjan los recuerdos, los momentos compartidos, los afectos, las emociones. Todo se mezcla sin orden, pero con un sabor amargo. Ese sabor amargo que se hace más intenso cuando la persona es valorada y respetada como hombre de bien y excelente profesional.

Gabriel o Gaby, como te decíamos, era reconocido tanto por sus amigos como por sus pares profesionales, en ambos planos, sin equívocos. Y ello ocurre cuando la persona hace de los valores de la familia, la amistad, la profesión y el buen trato, una norma de vida. En lo profesional te ganaste tus oportunidades y grandes desafíos: entre los últimos, la de desempeñarte en cargos relevantes tanto en el Banco Santander Río, donde hiciste una carrera brillante, hasta liderar el Citi en la Argentina. En este último caso, las circunstancias, el destino, vaya a saber qué, te llevaron a tener que enfrentar situaciones injustas por una actitud irracional e inaceptable de las autoridades regulatorias y gubernamentales de entonces que pretendieron influenciar al banco y a la justicia de EE.UU. destituyéndote del cargo y prohibiéndote trabajar en el sistema financiero, en abril de 2015, intentando poner fin a una trayectoria de más de 30 años, que habías empezado como empleado en una sucursal del Galicia. Sin dudas, era una decisión que no se ajustaba a derecho y que atentaba contra los principios republicanos de gobierno. Por eso, fue rechazada por no pocas entidades empresarias que reconocían tu idoneidad, buen nombre y excelencia profesional. Al punto que la sanción fue revocada en agosto de 2016 por el Directorio del BCRA. Sabemos cómo te afectó este incidente, inmerecido por cierto, pero, nuevamente, quien suscribe y todos los miembros de la Comisión Directiva de la Asociación de Bancos de la Argentina siempre estuvimos seguros que actuaste de buena fe y de acuerdo a tu excelente criterio. Hoy te despedimos, Gabriel, con un agradecimiento especial por lo que nos dejaste como ejemplo.

Claudio Cesario
Presidente